Como parte de la juventud de la Vertiente Artiguista (VA), un sector del Frente Amplio que ha tenido como exponentes al arquitecto e ideólogo del Ordenamiento Territorial en Montevideo, Mariano Arana, el edil Pedro Pastorín cree que la ciudad tiene que repensarse. Aunque no está de acuerdo con construir 3 mil viviendas más, sostiene que todo tiene que ser estudiado.
También es cooperativista, y pide disculpas por llevar a un plano personal la entrevista, pero cree que esa forma de habitar es la del interior pero trasladada a la urbe. También afirma que el cooperativismo tiene fortalezas para construir una vida alternativa y comunitaria, entre muchos. Su familia es originaria de la maragata ciudad de Libertad, pero él creció en la Cruz de Carrasco. Tras organizar intervenciones barriales para mejorar la convivencia de las cooperativas en el barrio, creando un grupo de Intercooperativas, candidatearse para ser alcalde del Municipio y culminar como edil de Montevideo, considera que esa experiencia es “espectacular” y que la “capacidad de organización del cooperativismo” es bastante excepcional.
“Vos salís de tu casa y preguntás si hay un dentista, y aparece, es un vecino”, explicita para luego sintetizar que esa vida, que lamenta haber abandonado para vivir en un apartamento más céntrico, es similar “a la del interior en Montevideo”. La conexión, el vínculo con los vecinos, con el barrio y el desarrollo comunitario, le parecen elementos centrales, no solo para habitar la ciudad, sino para pensarla.
Con respecto al megaproyecto de los Bañados de Carrasco, Pastorín pierde un poco de contundencia. Pero sí considera que el camino que propuso su sector para dirimir las diferencias dentro del FA es el adecuado: “Todas las personas que vinieron a la Junta Departamental dijeron que el Plan Parcial era la forma de debatirlo”. La ciudad necesita planificación y existe una serie de herramientas instaladas en la Ley de Ordenamiento Territorial –N.° 18.308–; es una de las normativas más garantistas y “menos burguesas”. En este sentido, abandonar el proceso del Programa de Actuación Integrada (PAI) Complementario por un Plan Parcial asegura no solo pensar en construir un barrio tan extenso como Pocitos en los Bañados, con unas 228 hectáreas, sino pensar en la zona que ha sido “abandonada”. Además, tras el inicio del Plan de Ordenamiento Territorial y sus Directrices, tanto las autoridades gubernamentales como la población capitalina tienen una tarea: pensar en cómo va a ser Montevideo para 2050. Ahí, sí, Pastorín se muestra contundente y sostiene que no hay necesidad de construir tres mil viviendas si ya hay 55 mil abandonadas en Montevideo.
Cambiar el proceso de un PAI Complementario a un Plan Parcial, asegura la participación de las personas que habitan los Bañados de Carrasco, ¿pero cómo se dará esa participación?
La forma de participación aún se está armando. En realidad, recién se licitó el Plan Parcial. Pero lo que entiendo es que el proceso va a ser trabajado como con las directrices en instancias como los comunales, los Municipios y se citará a todas las organizaciones. Pueden involucrarse también los desarrolladores y técnicos vinculados al ambiente.
El punto es que el ámbito del Plan Parcial, que aún está en definición cuál va a ser, es un proceso mucho más grande que lo que era el PAI complementario, incorpora otro tipo de realidades.
El seguimiento es más profundo. Creo que es en ese seguimiento dónde está la gran oportunidad, esto es muy personal, pero sí, es la gran oportunidad de seguir pensando Montevideo.
Este cambio de procedimiento fue una sugerencia de tu sector, la VA. ¿Por qué lo consideraron válido?
Cuando esto comenzó en diciembre del año pasado, comenzamos con los estudios. Nos parecía raro que se planteara el PAI complementario. Durante la administración de Mauricio Zunino, así se presentó inicialmente el proyecto. Con el cambio de administración sucedió que se le agregó el PAI complementario y, en paralelo, el Plan Parcial. Eso nos pareció raro. Además, durante esta administración se agregaron aproximadamente 33 contrapartidas.
¿Qué serían estas 33 contrapartidas?
A grosso modo, hay varios ejes, desde alumbrado a saneamiento en la zona. La empresa Bislun S.A.S, haría una inversión de 264 millones de dólares para estas obras. En el proyecto ellos se comprometían a alumbrado, saneamiento, pavimentación, lagunas artificiales para mejorar el drenaje del bañado y construir el ecoparque lineal.
¿Las contrapartidas siempre fueron parte de la discusión?
Claro. El articulado desde diciembre incluía estas contrapartidas. Sin más, en el artículo N.° 4, viene un plan para la iluminación. Es un montón. A nosotros nos parecía que la mejor opción era pensar las modificaciones desde el Plan Parcial. Así fue planteado en todas las comparecencias, la mayoría consideraron que era una mejor opción.
Lo planteamos en la coordinación de la bancada del FA, pero nunca hicimos un planteo formal. Porque antes de tomar una definición queríamos terminar de recibir a todas las delegaciones.
Pero comenzaron a darse todas estas repercusiones cuando tomó notoriedad pública el asunto. El territorio también se movilizó. Cuando nos llamaron de la diaria dijimos que nuestra prioridad era apostar por el Plan Parcial. Así la idea fue aceptándose en la Junta, en la Coordinación y en la Mesa Departamental.
¿Ustedes no están del todo en desacuerdo con el nuevo proyecto o sí?
Nosotros no hemos tomado postura del nuevo proyecto porque estábamos con dudas del proceso inicialmente. En la presentación del proyecto se muestran algunas cuestiones, pero entiendo que nos faltan estudios para definir si estamos o no de acuerdo.
Entendemos que la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible es sólida y lo son sus pasos. Pero, cuando vos lo haces vía PAI Complementario, vos ya tenés que dar la declaración de interés para que se hagan los estudios, por ejemplo, que hace el Ministerio de Vivienda a partir de DINOT, y el que hace el Ministerio de Ambiente a partir de DINAMICI.
El Artículo N.° 25 de la Ley, plantea una Evaluación Ambiental Estratégica. O sea el Plan Parcial plantea una audiencia pública y que la Junta departamental apruebe. Pero primero tienen que haber estudios.
En ese momento es cuando nosotros vamos a tener más elementos para discutir efectivamente si se aprueba el proyecto inmobiliario.
Entiendo que no se puede caracterizar al proyecto de manera lineal como un barrio privado, pero a nivel urbano y en términos de integración territorial, ¿no implicaría un cambio?
El desarrollador presentó un proyecto en el que se hablaba de apertura. Entendemos que en Montevideo no existen barrios privados. Nosotros estamos históricamente en contra de los barrios privados. Porque, sí, entendemos que el espacio público es público y es de todos. Tiene que ser integral, abierto y tener incentivos para que la gente lo quiera ocupar y transitar.
El Bañado tiene una potencialidad espectacular es un lugar hermoso. Está en malas condiciones pero es un lugar hermoso. Estaría bueno quela gente se acerque. De hecho, todos los lunes van al mirador que hay sobre el Bañado. Estaría buenísimo que tenga otro valor social y que la gente se lo apropie.
De los barrios privados nosotros no estamos a favor. Entendemos que debe haber alguna parte, aunque no está en el proyecto, de un cerco enrejado. La Intendencia nos dice que no va a ser un barrio privado.
¿Son 3 mil viviendas?
Son 3040 viviendas, sí.
¿De cuántos metros cuadrados?
Hay tres tipos, o cuatro tipos, ellos lo ponían a uno, a dos, a tres, y cambia la densidad por hectárea según lo cercano o lejano al Bañado.
Ninguna es de 35 metros cuadrados.
No, es grande, son 228 hectáreas. Es grande.
Como Pocitos.
Sí, o más grande que Pocitos, pero sí, es la comparación que se está haciendo.
Y eso afectaría, en cierto sentido, al ambiente, ¿no? ¿O han tenido ustedes acceso a Informes científicos?
Creo que el Plan Parcial es el que va a definir si afecta o no. Acá hay gente que sostiene que la zona ya está intervenida. Nosotros nos fijamos con una herramienta que utilizan los arquitectos y el proyecto está al borde del Bañado.
Según la cercanía con la que se construya es el impacto que tendrá en las zonas bajas. Ellos presentan que en la zona del Bañado y las viviendas habría un ecoparque. Que es parte de las 229 hectáreas porque van a construir en 170 o 180.
Si lo pensamos en términos ideológicos, la Ley N.º 18.308 es una de las pocas leyes no burguesas de nuestro país. Esa ley asegura que si bien vos podes ser el dueño del territorio, no podes hacer lo que quieras.
Es el Estado quien define que se puede hacer o no. Creo que hay solidez en el marco normativo para que se cuide y se proteja al medio Ambiente. Creo que la inclusión del Bañado en el Decreto de Protección de Humedales, es un avance. Se incluyó a partir de conversaciones con la Intendencia de Canelones y la de Montevideo. Creo que hay un cúmulo y un acumulado normativo para proteger al Bañado.
Entonces vos no lo consideras un barrio privado.
No está planteado en esos términos.
¿No se puede ser concluyente?
No, porque en Montevideo están prohibidos los barrios privados.
EL TABLERO DE LA TIERRA: POT Y DIRECTRICES
Este año comenzaron dos discusiones sobre cómo se desarrollará la ciudad y cómo se caracterizará el uso de su suelo. Se van a discutir las Directrices y el POT. ¿Ambas discusiones van a ser paralelas?
Claro. Está bueno tener claro que son dos herramientas distintas. Acordate que el POT existe desde 1998 con Mariano Arana. Las directrices departamentales son una herramienta que se creó con la Ley de Ordenamiento Territorial, desde 2008, y también tuvo de ideólogo a Mariano Arana.
Las Directrices son más actuales, son del 2013.
Sí. Pero esta es la primera revisión grande del POT. Las Directrices son la orientación de lo que sería el Plan, que es el Plan Montevideo. Las directrices están en un grado de bastante mayor avance que la revisión del POT. Ya hubo la audiencia pública. Las directrices se largaron en diciembre de 2024. En una puesta en manifiesto y de consulta pública. Pero se van a comenzar a discutir ahora. En agosto de este año se desarrolló una audiencia pública del POT y después se hacen estudios técnicos que llevan más de un año.
Después de las audiencias públicas, se acercan las personas, las propuestas y se plantean diferencias. Y entran nuevamente los Ministerios de Vivienda y Medio Ambiente para la Evaluación Ambiental Estratégica. Y luego viene a la Junta Departamental.
¿Ya se hizo una audiencia pública del POT?
No. Estamos en una etapa muy inicial de la revisión del POT. Es más, es el 11 de septiembre que se da el inicio a la revisión del POT.
¿Ustedes ya accedieron a toda la documentación?
No. El Departamento de Planificación va a trabajar junto a los Municipios y los Comunales para avanzar. Parecido al Plan de Ciudad Vieja. Esta administración parece que quiere buscar niveles de participación en los procesos de planificación de Montevideo. Creo que es muy saludable. El estudio del POT va a ser junto a la Udelar. Esa parte va a funcionar como aporte técnico.
Piensan en Montevideo en un horizonte y para 2050.
¿Un horizonte de 2050?
Horizonte de 2050. Va a ser una actualización del Plan Montevideo de 1998 y va a ser una revisión integral. Quieren tener pronta para 2028 la primera revisión. Y es en la revisión, justamente, la que necesita una amplia participación ciudadana.
¿La audiencia pública cuándo podría llegar a ser del POT?
Creo que calculan que llegue casi el 2028. Están ahora en una construcción de diagnóstico y después una etapa de ajuste de la propuesta. La idea es construir una visión compartida del Montevideo a futuro, articular las dimensiones de territorio, con enfoque en derechos y participación ambiental.
Después van a haber talleres comunitarios, espacios abiertos y foros. Proponen culminar el proceso para 2028, ya que hace 30 años que el Plan no se actualiza.
O sea, hay que pensar el diseño de una ciudad de acá a 2050.
Creo que es lo que Montevideo se merece: pensarse a largo plazo. Nosotros cuando estábamos en la campaña, también hablábamos de repensar el POT, porque muchas veces los gobiernos van un poco detrás de la vida de la gente. Entonces en algún momento, cuando uno planifica, tiene que incorporar todas las medidas para poder anticiparse, o al menos acompañar en paralelo de las decisiones que está tomando la población.
Si no, terminamos muchas veces corriendo de atrás a nuestra base social.
¿La Junta Departamental como participa de la discusión?
Lo que entiendo es que en todas las instancias vamos a participar como Junta. Después vienen los estudios para que demos la aprobación.
Creo que lo más rico es el proceso de discusión. En realidad, si uno lo hace y lo acompaña de la manera correcta, acá debería llegar bastante laudado, porque vos tenés un año y medio de participación en lo que se va a hacer. Seguir el debate desde los oficialistas y desde la oposición, obviamente después se hará una discusión que se compone, eso no pasa nada.
Ahí hay un montón de oportunidades de pensar el Departamento. Creo que a veces cuando nosotros discutimos el Departamento, esto era un poco lo que nos pasaba con el tema de Bañados de Carrasco.
Nosotros empezamos a discutir el entorno de esa parte del departamento a partir de un proyecto inmobiliario. Para nosotros es el Plan Parcial la oportunidad de pensar el departamento a partir del departamento en sí, no del proyecto de una empresa.
Después vendrá la etapa de evaluación del proyecto. El Plan Parcial te puede decir, capaz que... Porque ahora el problema, sobre todo, que necesitan para el PAI complementario, es porque esas zonas no tienen el el Atributo de Potencialmente Transformable (una categoría que intermedia entre lo rural a urbano para poder construir sobre el suelo).
Lo más rico que nos da el Plan Parcial es poder discutir el departamento, pensando en el departamento en sí, y no en las 228 tareas del proyecto mobiliario.
En ese sentido, ¿no debería estar el Plan Parcial como medio englobado por la discusión del POT?
Sí, sin duda.
Porque el POT es el tablero.
El POT es todo. Todo tiene que estar integrado. El Plan Ciudad Vieja tiene que estar integrado con las Directrices, con el Plan Parcial, la mirada tiene que ser del departamento.
Si vos pensás en 2050 tenés que tener el POT integrado.
Y también como conectividad, ¿no?
Claro, totalmente. Hoy, por ejemplo, uno de los problemas que tiene esa zona de los Bañados de Carrasco es que tiene uno solo ómnibus, que es el que va a la cárcel. Entonces, ahí hay un montón de gente que vive, que tiene serias dificultades de integrarse al resto de la ciudad.
Pero bueno, de la vivienda digna como derecho, que está garantizado en nuestra Constitución, y es totalmente vulnerado. Serios problemas de saneamiento, serios problemas a niveles socioeconómicos, todo eso tenemos que abordarlo.
Cuando se discutieron los Bañados, se comenzó a hablar de su recuperación. Creo que el acuerdo que se logró es muy positivo.
Abre la puerta a una oportunidad de pensarnos como departamento. Montevideo necesita hace tiempo una mirada estrictamente montevideana.
¿Porque te parece que no se ha desarrollado esa discusión?
Se ha desarrollado.
O sea, tradición tiene, ¿no?
Sí. No estoy desconociendo de eso. Lo que digo es que me parece que la discusión tiene que ser profunda, en términos de gestión, pero en términos de Frente Amplio, también. En el territorio están pasando un montón de cosas. No podemos cargar a los Municipios con toda la dificultad. Hay que trabajar.
Creo que es saludable para la discusión en sí.
Igual el megaproyecto puede surgir.
Sí, es parte de las posibilidades si están los votos para la recategorización del suelo. Esa es otra discusión. Para todo habría que votar la recategorización del suelo y la declaración de interés departamental para comenzar con el PAI Complementario. Nosotros no estamos atados.
En este caso, las 228 hectáreas no tienen APT (Aptitud Productiva o Territorial).
Por eso se plantea un PAI complementario y no un PAI abreviado, por ejemplo. El PAI complementario es una herramienta que existe justamente para cuando los suelos no tienen APT.
O sea, cuando es suelo rural...
Rural de interfase, que es este caso, sí.
Si viene el proyecto, ustedes pueden votar la declaración y no necesariamente la recategorización del suelo, que es algo que se vota acá en la Junta.
Exacto. Lo que puede pasar es que se vote la declaración de interés departamental, lo que abre los dos años de estudios donde interviene todo el PAI, y después nosotros podemos no votar la recategorización.
Pagando los costos políticos que haya que pagar.
Eso es el costo a nivel político. Todas las decisiones tienen su costo.
Las bases se pusieron tensas con esto, ¿no?
Sí, en el sentido de que puso en discusión un tema que no venía debatiéndose con la importancia que merecía. En mi caso, me empecé a interesar en el tema cuando entró el expediente acá a la Junta. Me parecía una discusión más localizada, pero después creció en el universo del debate departamental y tuvo movilizaciones a nivel nacional. Creo que está bueno que el Frente Amplio esté en contacto y consonancia con sus bases sociales; me parece de orden. Cuando vinieron las organizaciones a la Junta, se las recibió y se las trató con el máximo respeto. Obviamente se les hicieron preguntas.
Ahí hay algunas disidencias. La edila Fátima Vázquez me decía que la declaración de interés en suelo rural de interfase ya suponía una intervención en el territorio y un avance del proyecto.
Entiendo que la Ley de Ordenamiento Territorial no compromete nuestro voto en esa instancia. Es mi lectura.
La Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) dijo que podríamos exponernos a demandas de tipo civil si después no lo votamos. No hay antecedentes de que haya sucedido algo así, según lo que estuve investigando, pero esa es la postura de ellos.
Más allá de eso, también les preguntamos si tenían alguna organización o cooperativa en formación en esa zona. Nos contaron todo el proceso de constitución y fue un intercambio muy enriquecedor. Obviamente estaban en contra; acá había ediles a favor, ediles en contra, y nosotros promovíamos otra solución que es un poco la que se termina dando y contempla todas las posiciones. La oposición se manifestó en contra de hacer el Plan Parcial antes del complementario, pero no se está eliminando la discusión, sino generando más insumos para cuando se dé el debate de fondo. Era un expediente de más de 500 folios que exige una revisión profunda.
En este debate de pensar Montevideo de acá a 2050, ¿qué elementos te parecen indispensables para incorporar al POT?
El criterio de sostenibilidad ambiental me parece fundamental, sumado al criterio social —que es el diagnóstico de situación— y al urbanístico. Creo que tenemos que pensar seriamente el tema de la mancha urbana. Tenemos un montón de servicios concentrados en el área céntrica, mientras que en la periferia hay dificultades de conectividad, saneamiento e iluminación que hay que contemplar. La población se ha desplazado: en los últimos 20 años hubo una migración fuerte hacia la periferia.
Incluso la SAU señalaba eso: que al expandirse la ciudad hacia zonas menos céntricas hay que extender servicios y es un dinero con el que la Intendencia no cuenta. En Ciudad Vieja, por ejemplo, vivían 33 mil personas hace 20 años, luego bajó a 10 mil y ahora volvió a subir a 13 mil gracias al trabajo con cooperativas.
Es saludable que la gente habite donde los servicios ya están garantizados. Por eso me pregunto si Montevideo realmente necesita 3 mil casas nuevas cuando tiene 55 mil viviendas vacías. Ya tenés construido el déficit. Hay ejemplos en otras partes del mundo de cooperativas dispersas que funcionan muy bien.
Entonces te parece que no son necesarias 3 mil viviendas más.
Lo cuestiono y estoy dispuesto a discutirlo; es una de las oportunidades que nos da el Plan Parcial. Si tenés 55 mil casas vacías, la pregunta es por qué no se habitan: a veces son sucesiones que no se resuelven, viviendas con riesgo de derrumbe o situaciones de lo más diversas. Es una discusión que tenemos que dar como gobierno departamental al pensar la función urbana en el marco del POT.
Claro, la función social de la propiedad y la planificación urbana.
Acá esa discusión se empezó a dar a raíz de este proyecto. De los 17 ediles del Frente Amplio, solo tres repiten; el resto somos todos nuevos. En mi caso siempre tuve interés por la vivienda por mi trayectoria personal, pero el tema fue tan importante que todos nos pusimos a estudiar. Hay distintas concepciones, lo cual me parece muy enriquecedor. En el Frente Amplio estamos acostumbrados a trabajar en la unidad dentro de la diversidad: se discute, se resuelve y se sostiene la decisión. Pero la discusión sobre cómo repensar el departamento y cómo se habita es hiper compleja y necesaria.
Soy bastante crítico de cómo ha cambiado la forma de vivir en las cooperativas. Viví 25 años en una y siempre fui "el nuevo" para los socios fundadores, que solían ser muy críticos con el vecino que compraba y no había construido el lugar con sus manos. La cooperativa tiene que ser un modelo de vida, no solo una solución habitacional.
Hace poco tuvimos el campamento de la juventud de la VA, que integro porque tengo 27 todavía, y planteamos que hay que fomentar el modelo cooperativo en términos de convivencia real. Me mudé hace poco a un apartamento alquilado y extraño un montón eso. Sé que mi vecino de abajo vota al Frente y conversé un par de veces, pero extraño la vida comunitaria. Mi familia vino de Libertad, una ciudad de 10 mil habitantes en San José, y les pesaba el anonimato de la capital hasta que se fueron a una cooperativa. Ahí sintieron que volvían al ambiente del interior en cuanto al vínculo con los vecinos.



