Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, los países aliados forjaron la paz a través de las promesas de Bretton Woods. Así se constituyó la gobernanza internacional con organismos como las Naciones Unidas, para evitar conflictos bélicos o la imposición de las hegemonías del mundo por sobre las naciones más pequeñas. Tras el secuestro de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero de 2026, la era de la diplomacia culmina para dar paso al poder imperial.
Durante la entrevista, el analista internacional y quien ha trabajado como asesor para organismos como Unesco, BID, PNUD y la OIM, Leonel Harari, ha sentenciado un “cambio de época”. Explica que existe una aplicación científica de la teoría del marketing la “Ventana de Overton” para normalizar la “arbitrariedad” como política. Hoy las superpotencias parecen disputarse zonas de influencia, pero para Harari esto no es una simple crisis de gobernanza, sino un nuevo territorio de lucha.
Por el momento, Uruguay cuenta con una ventaja inesperada: su propia irrelevancia.
El fin de la hegemonía
Comencemos por la asunción de Donald Trump durante su discurso el 20 de enero de 2025, como Presidente de Estados Unidos inicia su discurso con el siguiente enunciado: “la época de oro de América comienza ahora mismo”. Desde el primer momento marcó su territorio.
Apenas asumió Lacalle Pou, largó todo su paquete de medidas todos juntos en una sola ley: la LUC. Lo que en cierto sentido no es juego limpio, digamos, porque abruma a todo el mundo, no dan tiempo de reaccionar. Estás estudiando un tema y tenés 119 otros que están esperando a ser discutidos.
Esa es una forma de abrumar a la opinión pública, la adoptaron otros gobiernos también. Les gustó el método, así marchó Milei, con la Ley Ómnibus. Creo que Trump también tiene esa estrategia. No necesariamente porque se copiaran o se pusieran de acuerdo sino que es una tendencia para manipular a las bases y a las masas: abrumar.
Su estrategia es esa, de asombrar y choquear. La primera medida es un ataque sorpresa para que no le dé tiempo al enemigo a reorganizarse.
¿Por eso eligió intervenir América Latina el 3 de enero?
Creo que sí, que todo eso es la aplicación de teorías en la práctica, de doctrinas, de tácticas. Ahora, lo de Trump es coherente porque no para de hacer eso.
Durante su asunción Trump tomó medidas casi de inmediato, enmarca toda su política y cumplió con casi todo lo que dijo, salvo, respetar la Constitución de Estados Unidos. Coherencia, tiene.
Sí, después decías que en 24 horas liquidaba el problema de Ucrania, y cosas de ese tipo que no pudo hacer. Pero cantó lo que iba a hacer, lo que es coherente también. Porque salimos de un sistema de poder hegemónico, a un sistema de poder imperial. Son dos sistemas muy diferentes.
El poder hegemónico apuesta a ejercer su poder por muchos medios antes de tener que usar la fuerza. Porque convence, porque compra, porque corrompe, porque confunde, por lo que fuera. Pero hace alianzas en las que tiene socios que también participan de los beneficios.
Entonces, el poder hegemónico tiene un costo: tenés que aflojar un poquito para dejar a los otros contentos o cumplir alguna de las promesas. Ese mundo es un mundo de fuerte hipocresía, que en elegante lenguaje se llamaría diplomacia, y que permite ejercer un poder cuando las cosas son más o menos estables para vos. En la situación que está en Estados Unidos ahora, pasa a otro modelo, que es el poder imperial.
En el poder imperial no te importa convencer, tenés que ser capaz de vencer, o de asustar con que sos capaz de vencer y por lo tanto que se someta. Ahí decir las cosas claramente es más bien una ventaja que una desventaja. Y esto se desliza, a veces despacito y a veces abruptamente, en una autocracia correspondiente a lo que es la idea del imperio. En el imperio vos tenés amigos y enemigos, pero no tenés realmente socios. Hacen lo que vos querés.
En ese discurso esa hegemonía quedó explicitada así como la supremacía del pueblo norteamericano sobre los otros: establece su marco legal que es la Ley de Enemigos Extranjeros, lo que produjo y produce una guerra interna y externa en el país, llamó a los migrantes invasores y, aunque no es necesario por su investidura, se proclamó comandante de las Fuerzas, a quienes en ese mismo discurso, indultó y les dio carta blanca para que puedan hacer lo que quieran sin consecuencias legales. En febrero hubo una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, no encontré, pero ¿hubo una declaración al respecto?
No ha habido gran reacción. Creo que ese proceso que empieza cuando asume el primer día de enero, llega a su culminación desde el punto de vista de la transmisión de las ideas, los primeros días de diciembre, meses después, cuando la Casa Blanca larga la Estrategia Nacional de Seguridad. Le dieron difusión, además hubieron reacciones inmediatas, y después entramos en el asunto Davos y ahí ya era un debate internacional. Pero algo que quiero decir es que fueron avanzando y mostrando las cartas, pero siempre quedando claro cuál era el juego, cosa que no siempre pasa.
Desde el primer momento mostró las cartas.
Ah, sí, sí. Es que una de las bases organizativas, digamos, de este nuevo imperio, parte de la idea de que el poder no necesita 50% más uno para sostenerse. Esas son las elecciones, que desprecian por otro lado. Lo que necesitas es una base fanática, leal y capaz de cualquier cosa.
Ya Trump lo había dicho en su primer ejercicio, que había dicho yo puedo ir por la quinta avenida a los tiros y nadie me va a decir nada. Decía: “soy impune”.
La palabra que más repitió en su asunción fue la palabra “histórico”, como enamorado del poder, como si deseara poder inaugurar una nueva época.
Sí, es un cambio de época.
¿Podríamos decir que es un cambio de época viviendo en la época?
Absolutamente. Ya vivimos en otra época. Se acabó la época que vivíamos, que estaba articulada por un sistema de gobernanza internacional, con leyes, tratados, convenciones.
¿Estamos en la ley del más fuerte?
Estamos en la imposición de la ley del más fuerte.
La ONU está a punto de declararse en quiebra económica.
Están juntando agencias diferentes para tener una sola persona encargada de recursos humanos, en vez de tener una oficinita de cada una de las agencias. Están empezando a liquidar grandes programas, integrarlos unos con otros para poder funcionar.
¿En qué época entramos? ¿Hay salida? Y si la hay, ¿la salida es política?
Sin duda, la salida es política. Puede terminar todo en un gran conflicto internacional. Las piezas se van acomodando. Todavía no están acomodadas.
Pero ya estamos en otro territorio de lucha. Para decirlo muy rápidamente, pero para poner en orden las ideas. Todo comienza y termina en la Segunda Guerra Mundial.
Con una bomba atómica. No se juzga a Estados Unidos. Se juzga sólo a los nazis.
Con la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki. Estados Unidos en ese momento era omnipotente. No hegemónico. Tenía todo. Había ganado la guerra. La guerra se había hecho en territorio europeo y asiático. De Estados Unidos lo único que hicieron fue bombardear Pearl Harbor. Una islita que está a dos mil kilómetros del continente.
Entraron en el último año de guerra. En la que tuvieron bajas y todo lo demás. Pero no tuvieron la ínfima parte de lo que fue el sufrimiento. El pueblo europeo con 20 millones de muertos. Y la Unión Soviética que puso incontables cantidades de muertos.
Por millones también, pero no tan bien documentados, que yo sepa. Pero es una montaña de muertos. Ahí había que dar una respuesta.
Convivían dos genocidios, al mismo tiempo, el de los nazis y el de la bomba.
Claro, eso fue una barbaridad. Entonces, el proyecto norteamericano es plantear una visión del mundo. En la que estén asegurados los elementos esenciales para su supervivencia. Es decir, la supervivencia del sistema capitalista.
Podían hacerlo, habían ganado en ese momento. La Unión Soviética ni se daba cuenta de lo que estaba pasando. Frente a la terrible cantidad de precios.
El precio que habían pagado por la guerra. Y encima con el stalinismo que es una historia compleja. El país no necesariamente avanzó en todos los aspectos. Pudo frenar el nazismo. Pagó su precio de guerra. Muy alto. Y no estaba como para pensar ahora cómo organizar el mundo. Tenía una doctrina que era todo cargado.
¿La doctrina de Monroe es? ¿O la doctrina de que considera que Estados Unidos es la nación elegida?
La otra se llama la doctrina del destino manifiesto. Construimos nuestra democracia cómo se construye una casa arriba de la colina. Mirando el horizonte y siendo el ejemplo que todos puedan ver.
Todo eso sirvió para la guerra. Antes de que terminara el siglo XIX, ya habían hecho guerras con España. De donde liberaron entre comillas a Cuba, se quedaron con Puerto Rico, se engancharon con Guantánamo.
Ahí empezó a poner el pie en el Caribe. Se ganaron las dictas filipinas. Enorme conquista. En la guerra con México, se quedaron con la mitad del territorio. Y desde entonces se han hecho más de 40 invasiones al continente americano. Muchas de las cuales están alrededor del Caribe.
Tuvimos Panamá, que se llevaron al Presidente, un antecedente de Venezuela. Es decir, es un país que tiene un relato de sí mismo, de ser ejemplar. Eso querían venderle a la humanidad.
Ahora, Trump igual, dijo que “lanzó la humanidad por los aires”.
A eso quiero llegar, pero te quiero dar paso a paso. No todo el mundo se está tomando el trabajo de leer toda la historia. El planteo de un mundo nuevo para reconstruir después de la guerra y, sin decirlo, pero también para evitar el comunismo, se consolidó en la reunión de Bretton Woods.
En 1945, todavía había tiros en la calle, pero ya decían, señores, así debería ser el mundo. ¿Y quiénes fueron los que más de acuerdo estaban? Los que después quedaron en el Consejo de Seguridad con el poder de veto. Los que se llamaron países vencedores.
Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Gran Bretaña y China, porque China es todo otro paquete, pero que también quedó como aliado vencedor. Eso funcionó. Bretton Woods dio nacimiento al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, que es el Banco de Reconstrucción, a las bases para la Organización Mundial del Comercio, al dólar como una moneda de referencia.
Un mundo que estuvo funcionando mucho tiempo. Simultáneamente se montó la Carta de la Organización de las Naciones Unidas en nombre de los pueblos del mundo, planteando ser un mundo sin más conflictos y con todas las medidas necesarias para hacerlo. Eso, que es el cadáver más grande de la era de la cual nos estamos yendo, las Naciones Unidas, la ONU, cumplió un rol muy importante en la reconstrucción, en la descolonización, porque en las guerras fueron guerras de fines del imperio.
Había 50 países para firmar la Carta de las Naciones Unidas, ahora hay 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas. Muchos países que no existían, existen porque cayeron los imperios e independizaron las Naciones Unidas, sirvió para eso, sirvió para informatizar, sirvió para muchas cosas. Eso marchó bien.
Un sistema hegemónico, es un sistema que acepta también lo que le están diciendo, pero no solamente que acepta porque no le queda más remedio. Entonces, ahí se negocia, además se negocia de verdad. Si se pudieran contar las vidas que se salvan, al lado de las vidas que se pierden, ganan las Naciones Unidas, realmente, porque están todo el tiempo evitando que las cosas vayan a peor.
Sin embargo, consideró que las Naciones Unidas es un cadáver.
Cadáver, sí, lo llamé cadáver, lamentablemente. ¿Por qué? Porque desde el neoliberalismo, digamos, después de Thatcher y Reagan, a finales de los años 80, el siglo pasado, el 90, empezó a montar con fuerza lo que se llama el neoliberalismo.
El neoliberalismo consiste, básicamente, en salvar al capitalismo, haciéndolo más rentable, más beneficioso, ayudando a que se concentre el capital, porque el capital, en grandes volúmenes, tiene mayor capacidad de competir que un pequeño capital.
Las Naciones Unidas significan dos cosas negativas para el capitalismo. Una es que existe la presión de todos los países chiquitos, de los países socialistas, más los países que están buscando salir de la miseria, que quieren reglas de juego más justas, normas que no se beneficien sólo para un lado, un sistema financiero que no esté en pocas manos. Las reglas de juego para poder prosperar democráticamente. Y eso no es buen negocio para el neoliberalismo. Eso es una cosa. La otra, es que el desarrollo del neoliberalismo de los 90 capaz que era otro comparado al de ahora, porque el de ahora es abiertamente neoliberal.
El neoliberalismo anterior protestaba siempre por dos cosas: de las Naciones Unidas y del sistema de gobernanza internacional. Uno, se quejaban de que le estaban poniendo trabas todo el tiempo. También lo decía la Unión Europea con respecto a Mercosur. Y lo decía Mercosur con respecto a la Unión Europea.
Nos ponen normas que son imposibles de cumplir y cosas así. Querían libertad al capital para que prospere. Y con eso va a haber crecimiento y con el crecimiento todo el mundo va a estar mejor.
La segunda crítica que hacían es que era cara la ONU, que se gasta en burocracia, que no hacíamos nada, que íbamos de cóctel en cóctel. Cosa que no es mentira, pero los diplomáticos laburan. La crítica al neoliberalismo debilita de verdad la gobernanza internacional. Algunos los neutralizan. Por ejemplo, la Organización Mundial de Comercio que hizo reglas que aceptaron todos los países y por eso se hizo la Organización Mundial de Comercio tenía algo que no es único que era un organismo de arbitraje de solución de conflictos. Muchas veces intervenía por los países pequeños en los conflictos comerciales.
El reglamento de la Organización Mundial de Comercio decía que no se puede funcionar si no tenés todos los jueces del tribunal de arbitraje. Entonces Estados Unidos desde hace 15 años, no permite que se configure el tribunal con lo cual no puede funcionar la Organización Mundial de Comercio. Es decir, empezaron a sabotear el sistema. Se fueron de la Unesco.
Pero en la ONU, no sé cómo expresarlo, pero se diseñaron muchos mecanismos en base a la lógica del vencedor. Y hoy Estados Unidos retira su dinero y la ONU está a punto de declararse en default, ¿qué pasó?
Bueno, llegamos a eso. Para empezar hay una doble situación de crisis en las Naciones Unidas. La primera no es de plata. La primera es política. Es estructural, pero es estructural por el diseño. Es política, ahora vamos a ver por qué. Pero primero, que quede claro.
Es un plan de los aliados, fundamentalmente para hacer un mundo mejor y sin guerras basado en la libertad del mercado y en la concentración de capital en la explotación de los más pobres. Era un proyecto total. Ese proyecto total tiene quiebres y subidas y bajadas.
Bretton Woods y el sistema de Naciones Unidas es la forma estructural de enfrentar el futuro, el fin de la guerra. Eso marcha bien. El primer golpe, 1973 Nixon rompe la paridad entre el dólar y el oro. En la guerra de Vietnam, Estados Unidos está empezando un gran problema y había que mantener el mismo precio del oro, siempre 35 dólares. Era la garantía de la estabilidad monetaria mundial. Y de la noche a la mañana, dice no, los 120 dólares, 47, 54, 72.
A ver si entendí, porque en esto que usted decía de los jueces de la Organización Mundial de Comercio, o sea, Estados Unidos siempre tomó decisiones unilaterales en cuanto a los acuerdos.
No, porque la hegemonía es diferente de la dictadura. Lo tenés acá, esta es una sala de directorio, digamos, en la dirección. La hegemonía la tiene o el que convence a mayor cantidad de gente, de una forma u otra, y se acepta su liderazgo. Ahora estamos en la etapa en que no hay directorio, hay imperio directamente desde la Casa Blanca por el señor Trump.
Sí, cada cual hace lo que puede para sobrevivir, porque el que dirige es el más fuerte desde el punto de vista de fuerza real.
¿Es cierto que Estados Unidos tiene al ejército más fuerte?
Estamos lejos de llegar a eso todavía. El neoliberalismo es un primer golpe. Primera señal de que el sistema que se había inventado después de la guerra ya no sirve de todo para el capitalismo. Porque le ponen normas, porque cuesta caro lo que te decía yo hace un ratito.
Porque la regla de juego tenés que transar porque son reuniones más o menos democráticas. Bueno, excepto para los políticos que tienen el Consejo de Seguridad en donde el poder de evento les permite decir solo discutimos entre nosotros y váyanse al carajo. Esa etapa no le resultó del todo beneficiosa a Estados Unidos.
Básicamente o fundamentalmente por la emergencia de China. Porque esa no es la guerra fría en que había un equilibrio basado en el hecho de que tenían bombas atómicas. La Unión Soviética y Estados Unidos.
Entonces no se podían pelear de todo. Se peleaban lo más que podían hasta que la cosa se ponía muy jodida y ahí negociaban. La Unión Soviética. Esa era la guerra fría. Pero China estaba... Chinito crece, tranquilito, pero se dió.
Cae la Unión Soviética. Se acabó el problema para los gringos. No, porque en ese momento mismo está desarrollándose una revolución real dentro de China. La cual afecta a 800 millones de personas en la pobreza. Es un cambio. Su impacto es un mercado nuevo que no existía.
Que es casi el doble que el de Estados Unidos.
Sí. Ahora, llego al fin de las Naciones Unidas, a lo que llamamos más o menos muerte de las Naciones Unidas y pasamos a tu siguiente pregunta. Las Naciones Unidas quedan rengueando de las dos patas. Por las patas políticas ya lo explicamos, porque ese Consejo de Seguridad se neutraliza entre ellos y no pasa nada cuando él, la vanguardia del Sistema El Consejo de Seguridad Nacional es la vanguardia del Sistema.
Sí, estatutariamente, estructuralmente tienen el poder de veto y son los únicos que pueden organizar fuerzas militares. Los cascos azules dependen del Consejo de Seguridad y de nadie más. La Asamblea General puede protestar todo lo que quiera, pero es el Consejo General que decide si van cascos azules uruguayos a Haití, o al Congo, o a donde sea. Eso sería la falla de diseño y la falla estructural.
¿Cómo se arregla?
Ya, Lula lo decía el otro día. Tiene que entrar un país africano con un sesión permanente.
Esa es una de las soluciones que se propone. Pero la otra es que no le están pagando los americanos una parte importante porque las cotizaciones son proporcionales a la riqueza de tu país. Entonces, Estados Unidos tiene un cuarto de la riqueza del mundo. Entonces paga un cuarto de los presupuestos de la ONU y ahora no lo paga.
Ayudó a Argentina, igual.
Que Estados Unidos tiene plata, no cabe ninguna duda. Cómo la usan es lo que es importante. No la usan para pagar a Naciones Unidas, la usan para ayudar a que ganen las elecciones legislativas. O para presionar. Para comprar armas. También por romper. Para regalárselas a los amigos. Es un poder de dependencia absoluta. Así que hicieron lo que quisieron. Fin del capítulo uno.
¿Siempre hizo lo que quiso o lo está empezando a hacer?
Bueno, si quieres el mismo capítulo, lo aplicas a Trump como persona.
Comencemos por el fin del proceso que se inició en su asunción. Declara sus intenciones, llama a los migrantes enemigos internos, en mayo invoca la Ley de 1798 que lo ampara. Detienen a 137 venezolanos, los intenta involucrar con el Tren Aragua, se los quiere llevar a El Salvador, no acceden a un juicio con las garantías pertinentes, terminan en Texas mientras que los servicios de inteligencia, desde la CIA al FBI, aseguran que no hay vinculación directa con Maduro. ¿Cómo terminamos al punto de que un 3 de enero del 2026 el Ministerio del Interior de Estados Unidos secuestra a un Presidente de otro país sin autorización del Congreso?
¿Escuchaste hablar alguna vez de las ventanas de Overton?
No.
La opinión pública es una ventana particular. No se puede hablar de cosas que no están, o no te dan pelota o piensan que están locos.
Por ejemplo, vos no podés hacer una marca de paté que lo vas a llamar caníbal o antropófago. Dice, ¿quién va a comprar un paté que se llame caníbal? Es una porquería. Sin embargo, decía Overton, hay manera de que entre en el marco de esa ventana. Por ahora está afuera. Vos no podes llamar caníbal a un paté porque no vas a vender ni en la primera lata. Pero si empieza, por ejemplo, a encomendar a un humorista a que invente chistes con el paté.
Llega un momento en que desdramatizar la cosa y entonces el caníbal cae simpático. Entró dentro del marco de la ventana. Los lleva a un universo que no es el de él a través de una manipulación.
La gente puede aceptar las cosas más horribles si tenés un método para llevarlas a eso. Y así lo han hecho tantos dictadores. Eso es lo que está haciendo Trump. Él manda a la Guardia Nacional a algunas ciudades demócratas en Estados Unidos para que la gente se acostumbre a que el gobierno federal viene a decirte lo que tenés que hacer aunque estés en un pueblito de Michigan, Missouri, la ciudad de Minneápolis o donde carajo fuera. Es decir, desde el primer día empezó a meter adentro de la ventana temas que son los importantes de él para llegar a una autocracia.
¿Qué sería autocracia?
Estados Unidos es un país federal. Cada uno de los estados tiene su propio gobierno. No solo el gobernador. Tiene también su poder legislativo, su suprema corte de justicia. Son como países chiquitos. Y su propia fuerza también policial.
Pero ceden la política internacional y la defensa nacional al gobierno federal y algún tipo de normas que se consideran necesarias para poder funcionar como un país. El presidente será el jefe de las Fuerzas Armadas. Pero dependen del Congreso. Un congreso que tampoco es de voto directo democráticamente, de voto indirecto.
Entonces, autocracia. Lo que está haciendo Trump ahora es forzando el sistema federal, la fuerza federal, para ser cada vez más concentrada y más dependiente de la Casa Blanca, y al mismo tiempo acostumbrando a su población a que pasen esas cosas. Por ejemplo, cuando mataron a George Floyd, que lo acogotan, fue un escándalo de todo Estados Unidos. Desde entonces han matado, no sé, 11, 12, 15 ciudadanos a la policía, una u otra fuerza. Al final la gente se acostumbra.
A ICE aún no está acostumbrada.
No, no, no. Todo esto son procesos. Uno es para cuando tomás las decisiones, no permitir que la oposición se organice, porque ya tomaste otras decisiones, después de otras decisiones vos te organizaste para protestar por esto. Es como si acá te te empezaran a tirar leyes para la construcción de vivienda y llega un momento que ya no sabés qué hacer. La otra es cuando empezás a hacer barbaridades hasta que la gente se acostumbre. Qué es lo que están haciendo ahora con la fuerza, no es autocracia, es eso. La concentración del poder a nivel central por la fuerza.
Una de sus promesas de campaña fue dejar el rol de salvador universal y dejar de “salvar” a otros países para salvar el suyo , que está atravesando una crisis económica, ¿cuánto puede llegar a incidir esta promesa rota en el futuro?
Es un excelente argumento. Y es verdad. Los tratados de libre comercio que hacía Estados Unidos, nosotros protestamos. No quisimos. Pero en realidad eran para beneficiar a las empresas norteamericanas, no al pueblo norteamericano. Todos esos tratados que firmaron, que empujaron a los países para que firmen, les sirvieron a las multinacionales, pero jodieron al pueblo trabajador americano porque le quitaron las fábricas, porque fueron a producir donde era más barato, con lo cual había una competencia sobre los salarios norteamericanos y esa es la gente que vota Trump porque los estuvieron engañando. Ahí está la falta de los demócratas, en buena parte, que aflojaron su apoyo a los sindicatos para apoyar a una clase media difusa ahí, pero que parecía más importante desde el punto de vista electoral.
Él agradeció, puntualmente, su discurso a los trabajadores de la industria automovilística y a los hispanohablantes.
Claro, porque son las primeras víctimas. Con los hispanos la cosa cambia, están divididos. El hispano que tiene los documentos que entró legalmente, que tiene empleo legal, se preocupan de los que están ilegales porque se te vienen a buscar a vos a tu casa, y como yo también soy mexicano, y salvadoreño o hondureño o lo que fuera, me van a llevar a mí también. Qué es lo que está pasando, porque te llevan por la cara.
Intentaron entrar en el consulado de Ecuador. No hay como alguien como que vos digas, realmente están dirigiendo las fuerzas hacia...
Eso, perdón, ojo. Porque eso es una medida de fuerza o lo que realmente estás diciendo, bueno, a mis fuerzas no les importa ni siquiera un consulado. Eso es parte del juego, la ventana de Overton. Es acostumbrar a la gente de la arbitrariedad.
¿Cuánto pesa esta demanda de no generar guerras, de no intervenir en guerras, digamos, en el accionar político de Trump? Y al mismo tiempo, ¿cómo está incidiendo lo que hizo el 3 de enero? Porque, lo hizo sin aprobación del Congreso, cuando intentó ingresar en dos oportunidades.
No sabemos exactamente cómo, pero desde ya te digo, hay resistencia en todos lados. Hay tomas de conciencia a partir de la solidaridad humana. Por ejemplo, en Minneapolis la gente compra chifles, silbato, y cuando ven una patrulla del ICE, de los de las migraciones, empiezan a soplar para que los que puedan ser capturados se escondan. Hay cosas todo el tiempo que están pasando de resistencia y manifestaciones masivas en las calles. Tiene menos repercusión porque la prensa se juega a medias.
Los medios de comunicación están en manos de multimillonarios.
Por ejemplo, Joey Bezos, el dueño de Amazon, está echando a los periodistas de Washington Post, que es uno de los diarios más avanzados.
Lo que pasa es que lo compraron recientemente.
Sí, lo compró, pero él los dejó trabajar mucho tiempo. Para él era un negocio más.
Pero el Washington Post, por ejemplo, fue el que filtró los memorándums de inteligencia que decían que no vinculan al Tren de Aragua con Maduro.
Son periodistas de verdad y se la juegan. Es la mejor práctica periodística y eso existe en Estados Unidos. Algunos juegan y se juegan. Y después hay otros que navegan porque están medio convencidos, medio no convencidos, porque les conviene, no les conviene. Pero existe resistencia. Y sobre todo existe un movimiento más estructurado, que es el Our Revolution, Nuestra Revolución, que dirige Bernie Sanders.
¿Cuánto incide en el pueblo de Estados Unidos esta noción, por ejemplo, de los multimillonarios que están concentrando poder, que incluso tienen, porque Elon Musk, que es una persona que tiene más dinero que cualquier Estado-Nación en el mundo, estaba presente en la asunción de Trump.
Hubo un momento en que se veía más a Musk en la Casa Blanca que al mismo Trump. Ahí hay una plutocracia, el gobierno de los ricos. Cuando mirás los discursos con serenidad, mirándolos en el tiempo, vas a encontrar que hay frases que parecen descolgadas, cuyo objetivo es tocar a una franja concreta del electorado delicado.
Porque lo tienen segmentado.
Y bien manejado. De repente inventaron que los haitianos comían gatos y perros. Dijeron eso, como dicen los americanos mismos, out of the blue, lo inventaron. Y lo dijeron. De repente ahora dicen que los somalíes son los más grandes estafadores del mundo. De repente. Esas son señales.
Por ejemplo, era el ejemplo que te iba a dar cuando nos cortamos nosotros mismos el hilo, que en el primer gobierno hubo una celebración en Charlottesville, y había una manifestación de extrema derecha que decía cosas contra los judíos, que eran graves. Y Trump, ¿qué es lo que les dice? No les dice eso, no se dice. Es una barbaridad, este es un país de todo el mundo. Dice: den un paso atrás y quédense quietos. Eso lo entendieron los fachos que estaban ahí. No nos dice que nos callemos, nos dice: esperen un cachito.
Maneja eso, científicamente. Hay un sistema informático que le permitió fraccionar el electorado y manejar un programa de inteligencia artificial que tiene un nombre, un nombre de ciudad.
Lo que te quería decir es que hay cosas que cumple o no cumple, porque puede o no puede, pero sobre todo él está respondiendo a zonas del electorado que las despierta o las duerme según. Hay comunicación en serio ahí. Esa parte la trabajan bien y lo hacen bien. El problema después existe.
Hablábamos de Trump. ¿Es Trump suficientemente normal como para hacer caso a los técnicos que le dicen: mirá que mandaron una señalcita a las personas solas que tienen animales de compañía? Y entonces le ponen una frasecita que la sacan de repente como "este negro que quiere atacar" o "este extranjero que quiere atacar mi gato y comérselo".
El interventor técnico de la ONU parafraseó el conflicto como una lucha por la supervivencia global frente al reparto del mundo por las superpotencias. ¿Podemos leer esto como la confesión de la ONU sobre su propia incapacidad para intervenir?
No, ese fue el debate dentro del Consejo de Seguridad, la línea mayoritaria. O sea, la ONU está hablando de que tiene y además habló, él mismo explicitó: ahora lo que nosotros estamos debatiendo es si la ONU tiene incidencia o no tiene incidencia. La relevancia de la ONU para resolver ese conflicto, ese es el tema central hoy en día porque no le dan pelota, porque no le pagan y porque además no le hacen caso y cuando pueden lo vetan. Ahí no veo gran problema. Esa es parte de la lucha ideológica universal.
¿Ahora qué elemento nos va a sumar este cambio de poder? La soberanía de los Estados se inventó en el siglo XVII, 1648, los Tratados de Westfalia que definen lo que viene a ser un Estado y que todavía seguimos con la misma vieja definición. Cosa que es uno de los problemas que tenemos. Pero eso hoy no lo voy a discutir. Escribí en Brecha un artículo al respecto.
O sea que la reivindicación de la no intervención en los asuntos internos de un país, la soberanía en el sentido más amplio, eso hace siglos que se está defendiendo. Eso para América Latina es una cuestión que ha costado sangre también porque nos han invadido y la gente se ha defendido y tenías el apoyo de una parte de la comunidad internacional porque era una cosa aceptada, que no se mete uno en el país del vecino.
Vamos a ver de qué nos podemos agarrar. ¿Qué podés hacer? ¿Es un acto de fuerza imperial? ¿Es una señal diciendo "vamos a hacer lo que nos canten las pelotas"? Y encima te sacan la lengua porque dicen que es por el petróleo.
Te muestran a Maduro como si fuera un detenido desaparecido de una dictadura latinoamericana. Es un secuestro y lo publicó en Twitter.
Es un secuestro totalmente. Es justamente, lo que dijo que iba a hacer. Instaló el vale todo y nosotros estamos jugando con lo que él dijo.
¿Cómo puede girar todo un mundo alrededor de una sola persona?
Porque todo es fluido. Nada queda igual. Y estamos en lo que son los efectos de fuerzas contradictorias que están arriba de la mesa. Todavía no hay nada que esté terminado de jugar acá. Los republicanos, por ejemplo, le retiraron el apoyo a Trump. Hay más de 50 que no quisieron que los elijan ahora en las elecciones que va a haber de medio término.O que se jubilaron adelantado.
Desde el primer día indultó a los que intentaron dar el golpe de Capitolio, cuando asumió Joe Biden.
Las fuerzas armadas no le responderán políticamente si no ganan las elecciones. Estamos entrando ahora en otro tema. En otro tema, realmente. Qué es qué significa lo que está pasando desde el punto de vista, no anecdótico, sino con impacto. Estamos viendo la puesta en marcha de la forma de funcionar imperial. Qué diferente es la forma de funcionar de un poder hegemónico. Que primero pasa por Consejo de Seguridad, y después pasa por acá, y después votan este, y después negocian esto u otro. Estos solo negocian después de haber dado el golpe, con lo que les convenga. No, no es producto de la estructura de gobernanza internacional para evitar conflictos. Es producto de las relaciones de fuerzas. Están funcionando así. Y punto. Es decir, ni rinden cuenta ni nada. Además mienten.
Empiezan diciendo que es un dirigente del narcotráfico, pero después se lo llevan y no hablan más del narcotráfico. Hablan de petróleo. Y de petróleo, de petróleo, de petróleo. No hablan de hacer cambio de gobierno, de que es por la democracia. El poder hegemónico dice: no, lo hicimos por la democracia, porque era una... Igual es una mentira. Pero el poder hegemónico funciona con las mentiras, y le contestan con estas mentiras.
El poder imperial no necesita eso. Si soy el más fuerte, hago esto. Cambio el verso, si cambio el verso, ¿y qué? Entonces, esa es la situación. Lo mismo pasa en el Medio Oriente. Sí. Lo mismo pasa en Ucrania. En Ucrania traicionaron a sus mejores aliados, que es Europa. Sí. Traicionaron a la misma Ucrania, que han tratado de manejarla desde que cayó la Unión Soviética. Y nos traicionan y punto, chao. Son criminales. Antes de ayer dije en la radio: son chorros.
El poder imperial
Tras el secuestro de Maduro, el Presidente de Colombia, Gustavo Petro confesó su temor por no tener un búnker. Si el poder imperial ya no respeta las soberanías, ¿qué tan vulnerable queda un país como Uruguay? ¿Deberíamos preocuparnos por la seguridad física de nuestro propio presidente?
Sí, pero ahí no sabemos. Es de otra manera que puede llegar a una conclusión más o menos razonable, que es a partir de las reglas lógicas de la guerra: el magnicidio, el ataque a un jefe de Estado, en general es una respuesta política del otro Estado. Y en general lo operan las fuerzas de inteligencia. No es que bombardeen todo el país para matar al presidente, van y lo matan derecho viejo con un francotirador o con una bomba.
En 140 minutos.
Y Uruguay, que es la primera vez que lo mencionamos en esta charla, no es muy relevante para los Estados Unidos. No le importa. Puede pasar por abajo del agua.
No cuenta para ellos. No tenemos una masiva inmigración que sale de aquí. No tenemos tierras raras que se sepa ni petróleo en grandes reservas que se haya conocido. No le hemos dado a China una zona geográfica para que hagan lo que quieran en ella, como otros países han hecho. No tenemos nada que les importe.
Lo que es una bendición. Porque donde les interesa algo ponen la pata y lo van a hacer. Nuestro único flanco que presentamos al combate son nuestras posiciones internacionales. Razón por la cual hay que ser muy fino. Porque ahí sí nos ven.
No nos ven para los negocios, no nos ven para el petróleo, no nos ven para robarnos lo que fuera. No tenemos qué robar que les signifique algo. Pero todavía tenemos voz en algunos lugares donde Estados Unidos existió en su época hegemónica y que les molesta que uno levante, agarre el micrófono y diga "imperialista"... Entonces vos lo tenés que hacer para mantener tu propia base, la unidad de tu propio mundo político. Pero es la única cosa visible que tenemos.
Si estamos ante un cambio de época…
No, estamos ante una nueva época. Entramos en una nueva época.
Pero estamos hablando de que aun así importa la política. O sea, importa la opinión de Uruguay al respecto. Por eso está tratando de callar hasta Uruguay. ¿Está preocupado? ¿Por qué muestra tanta preocupación por censurar, entonces?
Nosotros somos poco relevantes y si nos imaginamos que contamos en algo, estamos delirando.
Lo que pasa es que si el mundo y el sistema colapsa, ¿qué sentido tiene pasar por debajo del radar?
Es que ya colapsó. Porque las cosas, los grandes transatlánticos no se hunden en un cuarto de hora. El Titanic estuvo varias horas antes de hundirse. Las enormes organizaciones no mueren así nada más. Son conjuntos de seres humanos que tienen contratos. Que tienen presupuestos. Que tienen compromisos. Y mucha gente no quiere que las Naciones Unidas desaparezcan. A los países chicos les conviene.
La otra cosa es que en el Consejo de Seguridad se juegan las cuestiones políticas. Hay que modificar donde está. Y hay lucha. No está perdido. A eso tenemos que ir ahora. Que va a ser nuestro último capítulo.
El futuro
Sí, exactamente. ¿Qué elementos en este momento son indispensables para decir: vamos a construir un futuro posible?
Lo que parece más posible: primero es la reorganización del mundo en zonas de influencia. Ya Estados Unidos dio el primer paso cuando dijo "nuestro occidente". Está en los discursos. Lo dijo Marco Rubio también. Es que lo dijo en el discurso inaugural. Dijo: esta es la nueva época de oro para América. Y ahí hablaba de América, es "América fuerte, América primero". El documento que está fechado en noviembre pero que salió el 4 de diciembre de la Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, da con precisión lo que dice: "Y vamos a intervenir en los asuntos internos independientemente de lo que piensen y vamos a recuperar las cuestiones estratégicas como las tierras raras y lo que fuera cuando nos parezca". ¿Qué están diciendo ahí? Hay una fortaleza, estas son las murallas, todo lo que está adentro es mío.
¿Mensaje? A China le dicen: "¿quieren agarrar a Taiwán? Agárrenlo, eso es suyo, yo no me voy a pelear siempre y cuando ustedes saquen la pata de acá". ¿Cuál es el mensaje para Rusia? "Hagan con Ucrania lo que quieran no nos vamos a pelear, después si quieren meterse en lío con Europa es problema de ustedes". Y hacemos lo que se podría llamar un nuevo Yalta. ¿Por qué Yalta? Fue el momento en que se sentaron Churchill, Roosevelt y Stalin y agarraron un mapa y dijeron "esto es este y esto es oeste", esto es Unión Soviética y esto es el occidente. Y entonces se quedaron con Checoslovaquia, que economía no quería, con Polonia y todos los países que habían podido ocupar los rusos. Y los que no pudieron ocupar recuperaron sus cosas y quedó Berlín dividido en tres lugares.
Un Yalta nuevo significa que Xi, Putin y Trump se sientan y agarran un mapa del mundo y dicen: "bueno, tú occidente, ok; este es mi esfera de influencia, Eurasia (lo llama Putin), y esto es la mía (y se llama Mar de la China y todo alrededor)".
Pero el futuro es posible... estamos en las opciones, pero las opciones son duras. Acá pasa por un mapa que era el de las zonas de influencia. Esa es la zona de influencia. Si pasa por un lado trae calma pero Ucrania se tiene que dar por vencida porque los rusos están adentro y negociarán ellos, y la Europa violín en bolsa porque todavía no tienen la fuerza suficiente para ayudar pero pueden empezar a armarse para el próximo capítulo. China dice: "¿me conviene o no me conviene agarrar a Taiwán ahora o no?". No importa, pero van y van a negociar con Taiwán en otra situación. Van a ir y dicen: "miren, Estados Unidos los abandonó. No jodan". Y así se reacomoda el mundo. Le van a decir a China: "está bien, hagan lo que quieran, pero sáquenme la pata de acá en América del Sur porque eso es lo que queremos nosotros". Eso es como la Guerra Fría. Hubo menos conflictos en la Guerra Fría que antes y después. ¿Ok? Si sirven esas cosas, congelan la injusticia a un cierto nivel. Esa es una opción que tenemos de frente. Pueden empezar mañana. Mañana puede aparecer que se van a encontrar en Alaska o en donde quieran.
La otra opción o otra de las opciones... porque si no las vamos a ver todas, pero para darles otra vez. La otra opción es porque entra el tema de Trump que quiere la paz y un montón de cosas. Pero son otros temas. Es como la personalidad de esa característica. El día que quieras escribir un libro nos debemos hablar porque con un artículo ya tenemos como muy muy malo. Otra opción sería: Estados Unidos sigue con esto pero por insuficiencias de su propio sistema empieza a cometer errores cada vez más grandes. Ya hay pistas de eso. Se pasa Trump. Podría haberse retenido muchas veces y no seguir bloqueándolos. Está quedando como un estúpido a menudo.
Es que a lo largo de 2025 tuvo cambio de actitudes con los presidentes de América Latina, por ejemplo, en la sesión de septiembre de la ONU se cruzó con el Presidente de Brasil y dijo: "ah Lula, lo vi 30 segundos, me cayó bárbaro". Es como una cuestión de que ¿realmente le cayó bárbaro o es una botijeada porque lo está tratando de socio de negocios pero no como Presidente?
El tipo habla como cuando vende un apartamento de lujo: "es el mejor apartamento del mundo". "Pero mire, está lloviendo agua por ahí". Pero, le funciona con cierto público.
Esa es otra opción. Que empiece a resbalar y que de repente se encuentre una minoría seca con respecto a China. Porque empiezan a llegar informaciones de que China tiene un nuevo armamento que es capaz de neutralizar sus armamentos nuevos. O de que van a bajar en la Luna antes que los americanos. Cosas así. Puede desesperarse y perder la racionalidad del sistema. Ahí pueden pasar cosas internas en Estados Unidos. Que los militares lo saquen del medio. Cosas de ese tipo. Hay lucha interna en Estados Unidos. Importante. Por el momento parece ser un tipo que o quiere o puede abrir varios frentes. El interno... Son opciones diferentes.
Han sacado 200 generales de dos estrellas del Pentágono. El total son 400. La mitad de los generales de dos estrellas los borraron. Son 200 generales pero tienen 800 mil soldados. Todavía tienen gente para que maten. Pero liberó a más de 1200 presos. Todos los tipos que invadieron el Congreso. Y a esos les dieron trabajo. A algunos se los dieron en el Pentágono. O sea que él tiene una lucha en la cual está intentando comer toda la gobernanza que sale del Poder Central y que se descentraliza aunque no tiene su legalidad. Por eso recomiendo leer el Project 2025 de la Heritage Foundation. Ahí explica lo que están haciendo. Hay como 600 medidas. Hay más de 300 que está aplicando. Eso significa su opción de control sobre su zona. La consolidación interna que es un problema.
Después hay otras opciones que vienen de la base de los mejores o peores equilibrios. Puede haber un momento en que China dice: "a mí me conviene seguir en paz porque yo voy avanzando como me conviene y no estoy dispuesta a gastar más en lo militar". Y Estados Unidos puede decir: "un paso más y nos vamos abajo", y entonces cada cual se dedica a su chacra. No sé qué otras opciones hay. Ninguna esperanzadora.
¿Por qué no? Porque estamos hablando de los pueblos.
Wait a minute. Mi esperanza personal, mi opción es la siguiente: hay una cosa que estamos dejando de lado que es muy rara, que es el cambio climático. El cambio climático no es historia de cuatro científicos. Es serio y tiene consecuencias cada día más grandes. Lo vemos acá, lo ves en España; en algunos lugares porque hace mucho frío, en otros mucho calor. Ahí van los extremos de la situación y nosotros tenemos una flexibilidad no tan grande y vivimos de plantas que tampoco tienen tanta flexibilidad, que prosperan a los 20 grados y de repente a 50, se acabó la plata. Es decir, estamos poniendo en peligro la especie humana. Ese es un gran tema.
Segundo gran tema: la integración del planeta es tan grande, dependemos tanto los unos de los otros. Por ejemplo, que un virus que aparece en Senegal hace una semana, te puede reaparecer acá en España hace siete días o diez días. ¿Por qué? Porque vuelan aviones, porque viene gente, porque hay mercancía. Sí, la población que está... Sí, pero además de las inmigraciones. Vos vas al supermercado y compraste una pera y resulta que es de Perú. Un mango, es de Tailandia. Vos sacás una ensalada de fruta hecha del supermercado y capaz que hay siete, ocho países que tienen ese virus. Es decir que todo está compenetrado de un lugar a otro y no te digo nada si vivís en países centrales.
Bien, pues, es una galletita con chocolate. Y ahí puede venir el virus. No es más, puede. Viene. No solo cuando con el comercio internacional importamos cucarachas, pescados exóticos, lo que vos quieras. Es muy grave. Es mucho más grave de lo que parece. Porque tiene efecto multiplicador. Una vez que perdiste control sobre un sapo tailandés que se come, se lo comieron todos. Cambia rápidamente.
Ese cambio, además, tiene incidencia sobre las vidas de la sociedad. En mi opinión, la sucesión, la acumulación de este tipo de crisis va a generar colapso de ciertos sistemas. Por ejemplo, el comercio internacional. Por ejemplo, la resiliencia de la respuesta a los problemas climáticos. No llegamos más a decir: mirá, no alcanza con que pongamos el molino de viento para hacer electricidad. Por otro lado, estamos frente a cambios tecnológicos masivos. La inteligencia artificial tiene una característica que pasa desapercibida: consume gigantesca cantidad de energía. Y agua. Calienta el agua. Pero ahí se tiene respuesta. Los chinos inventaron hacerlas abajo del agua para no tener que enfriarlas. Pero también tiene que ser hermética. Ahora los chinos están hablando de hacerlas en el espacio. Los avances tecnológicos son brutales. Pero no van a poder resolver todos los problemas que estamos fabricando. Incluso con los avances tecnológicos. Y con las guerras, menos. Y encima de eso vienen los conflictos. Error.
Hay una acumulación de crisis potenciales que puede llevar a un colapso. El colapso para mí es una buena noticia, no una mala noticia. ¿Por qué? ¿Porque es necesario? Porque la toma de conciencia tiene cierta correspondencia con el nivel educativo. Y el nivel educativo de las masas a nivel global no es suficiente para comprender el problema. El 8% de la población americana piensa que la Tierra es chata. El 70% de la humanidad cree en cosas sobrenaturales como Dios, Alá, Hare Krishna, etc. La racionalidad es una característica menor de nuestra especie. Sí, hablamos, somos inteligentes, más que el perro. Pero no es suficiente para los desafíos que tenemos. Punto número 1.
Punto número 2. Estructuralmente tenemos un sistema obsoleto. Es decir, viejo e inútil. Estamos organizados en estados. Hay 200 estados en el planeta. Un planetita de porquería en el cual sólo podemos habitar una franjita de 7 o 8 kilómetros. Te podés morir por falta de oxígeno a 4.500 metros. Es nada. A menos de 5 kilómetros no van a poder respirar. Nadie puede vivir en un pozo de 5.000 metros abajo. Ya empieza a estar demasiado caliente. El 80% de la superficie es agua salada. Somos un planeta chiquitito para 8.000 millones de seres humanos. Más los perros, los gatos, las gallinas y todo lo demás. Y las vacas. Entonces, a las crisis que existen por el sistema como está organizado, qué es la superexplotación del sistema, los combustibles, se agrega uno estructural más grave todavía. No somos suficientemente inteligentes. Número 1. Número 2: estamos organizados en Estados, es decir, en tribus. Cada vez que había tribus, había guerra entre los indios. ¿La única forma de organizarse, en mi opinión, es sin Estado? Yo soy un anarquista. Me olvidé de decirte que al principio te lo iba a decir. Con un Estado sólo. Este es mi artículo de Brecha de hoy.
Digo: la Tierra es redonda y estamos hablando de multilateralismo. Multilateralismo que tiene muchos lados. Eso se inventó cuando el Tratado de Westfalia del que estaba hablando; cuando se inventó el Estado, resulta que tuvimos que hacer puertas diferentes para entrar en la sala de reuniones. Una puerta acá para el Imperio Romano-Germánico. Una puerta acá para la monarquía británica. Y una puerta allá, cada cual por su lado para que nadie tuviera que saludar al otro cuando entraba. Son todos iguales. Entonces hicieron puertas por todos lados. Ese es el mundo que tenemos. Heredamos un mundo en que la multilateralidad te lleva a la gigantesca incapacidad que teníamos para inventar otra cosa que hacer muchas puertas para hacer que la gente pase.



