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LUCHAR CONTRA EL DESÁNIMO
35° Asamblea Nacional Ordinaria: FUCVAM convoca a utilizar “nuestra voz” en las calles y asambleas frente a los nuevos desafíos sociales y de vivienda
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La oratoria de comienzo de la Asamblea estuvo a cargo del Presidente e integrante de la Dirección Nacional de FUCVAM, Enrique Cal, quien analizó la coyuntura internacional, informó sobre la situación de vivienda en el país y llamó a las comunidades cooperativistas a organizarse.

“Si no ponemos nuestra voz en reuniones colectivas, utilizar las Asambleas, nada sale. Tenemos que darle voz y espacio a cada compañero y compañera en la asamblea, ninguna situación nos es ajena”, sintetizó Enrique Cal tras analizar el contexto internacional en el que se encuentran sumergidos los y las cooperativistas.

Tras alertar sobre las implicancias del despliegue de las políticas de seguridad nacional de Estados Unidos y cómo estas impactan en las decisiones sobre la población migrante, Cal llevó a tierra aquellas realidades que se sienten en noches alegres y persisten en “las mañanas tristes”.

Vivienda y la disputa contra el mercado

Con respecto a las políticas del área, el Presidente de FUCVAM aseguró que el Presupuesto es “absolutamente insuficiente”. Tras un año de la designación de recursos y meses de discusión en la Rendición de Cuentas, el déficit habitacional exige respuestas urgentes.

“Es un déficit que no integra a las familias que pertenecen a los quintiles más bajos de la economía uruguaya, es un déficit que integra a nuestras hijas e hijos, a nuestros compañeros y compañeras de trabajo. Seguimos con casi los mismos números de déficit habitacional que en 1968”, informó.

“Reté a compañeros y compañeras, nos retaron, me rezongaron, dijeron que le estábamos haciendo el juego a la derecha, pero lo que decimos lo demostraron los números. Tenemos el mismo grado de incidencia en vivienda en el Producto Bruto Interno que en el gobierno de coalición: no llegamos al medio punto”, subrayó Cal.

La disputa por una política de vivienda sólida es, para la Federación, una forma directa de afrontar a los pensadores neoliberales. Frente a ello, las viviendas de FUCVAM se reafirman como un bien de uso y no de cambio. En esa línea, se cuestionaron las exoneraciones fiscales al gran capital financiero a través de la vivienda promovida, las cuales amenazan con generar una burbuja inmobiliaria.

“Esos apartamentos están formando una gran burbuja inmobiliaria con un 60% de desocupación. Se construyen, renunciamos a cobrar impuestos al gran capital para tenerlo ahí, ladrillo sobre ladrillo, para que alguien se haga cada vez más rico, este 1% de la población de Uruguay”, aseguró Cal.

Exoneración del IVA para las cooperativas

Al mismo tiempo, se celebró la inclusión de la exoneración del IVA en los materiales de construcción para las cooperativas que escrituren su préstamo en la actual Rendición de Cuentas. Sin embargo, se sostuvo que la medida sigue siendo insuficiente y que se debe revisar la política tributaria de todo el país.

“El presupuesto nacional se sostiene en función de dos grandes impuestos, el IVA y el IMESI, que son impuestos al consumo directo y que afectan mayormente a quienes ganamos menos. No es lo mismo la incidencia del IVA en la economía de una familia trabajadora que en la de una familia poderosa. No es lo mismo”, reflexiono Cal.

Alianzas y el movimiento popular

Tanto en las luchas sectoriales por presupuesto para políticas sociales como en la discusión por la justicia tributaria, Cal remarcó que la Federación camina junto a movimientos hermanos como la FEUU, los jubilados y el PIT-CNT.

“No podemos permanecer como pueblo indiferentes a las postergaciones, porque si así lo hacemos, estaremos sometidos a dejar de lado una expectativa y una esperanza de mejora”, sostuvo.

“Hay como 140 o 150 cooperativas participando en los sorteos. Tenemos gente organizada, proyectos colectivos donde todos ganamos y donde la gente no pasa por el mercado inmobiliario, y sin embargo la plata no alcanza. La promesa que había de duplicar al 1% el presupuesto de vivienda no va a ser posible. Nos tiene que llamar a la reflexión, nos tiene que llamar a seguir puliendo esta maravillosa herramienta que es la Federación”, subrayó.

Vida interna y contención en la cooperativa: "Luchar contra el desánimo"

La oratoria profundizó también en la necesidad de sostener los planteos hacia las bases, fortaleciendo el entramado humano en cada complejo habitacional. Se hizo hincapié en que la fortaleza de los trabajadores y trabajadoras está en la nucleación cotidiana para hacer frente a las dificultades internas, como las situaciones de vulnerabilidad económica, de salud mental y el aislamiento familiar.

“Tenemos que hacer un esfuerzo por convencer a los compañeros y compañeras de la justeza de nuestros planteos y de la necesidad de avanzar hacia un movimiento social que se haga sentir en la calle. No podemos quedar prisioneros del desánimo o de la tristeza. En una cooperativa no somos todos amigos ni hermanos, tenemos nuestras afinidades y nuestras profundas diferencias, pero cuando hay una familia en la mala, este colectivo responde”, se afirmó durante la asamblea.

En ese sentido, se remarcó el valor de la organización de base que supo construir viviendas libres y sostener las luchas populares contra la dictadura, la crisis económica del 2002 y la pérdida de políticas sociales, manteniéndose firme para exigir el cumplimiento de las promesas estatales.

Exoneración del IVA en mantenimiento y el problema de los "cupos libres"

Respecto a la reglamentación de la exoneración del IVA, la Federación planteó su postura clara: la medida debe alcanzar a todo el ciclo de vida de la cooperativa. Esto incluye la reparación de techos, la construcción de salones comunales habitados y la instalación de ascensores para la accesibilidad de los adultos mayores.

Asimismo, se rechazó de plano el intento oficial de trasladar la responsabilidad de los "cupos libres" al movimiento cooperativo mediante la creación de un fondo propio.

“El Estado tiene que actuar activamente y promover el recambio en los conjuntos habitacionales, posibilitando que ingresen familias trabajadoras sin que tengan que desembolsar 40, 50 u 80 mil dólares de capital social para acceder a una vivienda ya construida. Tenemos que ser atrevidos, revisar las características de los capitales sociales y generar una discusión interna valiente, para que la vivienda no cotice por encima de su valor real y no quedemos atrapados en una espiral donde el Estado se desentiende”, se planteó.

Inclusión de sectores vulnerables: una salida colectiva

Recordando hitos históricos como el Plan Franca 1 en los años noventa o la conquista de los subsidios tras una década de huelga de pagos luego de la crisis de 2002, la oratoria hizo especial hincapié en las nuevas experiencias que FUCVAM viene impulsando junto a comunidades en situación de extrema vulnerabilidad socioeconómica. Entre ellas se destacan el acompañamiento a compañeros y compañeras que vienen saliendo de la situación de calle, así como el trabajo con personas privadas de libertad organizadas bajo el modelo cooperativo en unidades penitenciarias como Punta de Rieles y las Unidades 1, 4, 5 y Carcelones. Frente a estas realidades, la Federación le plantea al Gobierno un proyecto piloto con préstamos acordes a la capacidad de repago de las familias que recorte los plazos burocráticos habituales de seis o siete años de espera, los cuales resultan absolutamente inviables para quienes no tienen un techo o atraviesan contextos de altísima fragilidad.

A este camino de inclusión se suma la experiencia de la población trans a través de la cooperativa COOPIBA (Inclusión Brazos Abiertos), formada en un 70% por compañeras que han sufrido la discriminación y la exclusión, y que encuentran en la organización colectiva una alternativa real para acceder a una vivienda digna. Asimismo, se integran a esta perspectiva los colectivos sobrevivientes de las ocupaciones de Santa Catalina, como Nuevo Comienzo y COIFU, cuyos integrantes llevan más de cinco años habitando casillas transitorias en deterioro. Actualmente, la Federación se encuentra a las puertas de la firma de un convenio con el Ministerio de Vivienda y las intendencias de Montevideo y Canelones para canalizar los recursos de los planes de autoconstrucción individual hacia proyectos de gestión cooperativa y cesión de tierras. Todas estas experiencias demuestran que, aun en las peores situaciones de vulnerabilidad, existen trabajadores y trabajadoras que rechazan la lógica individual del "sálvese quien pueda" y le brindan al Estado una alternativa superadora a la simple entrega de llave en mano.

Trámites burocráticos, huelga por el 2% y "colgamentos"

En respuesta a las declaraciones públicas del Director Nacional de Vivienda sobre la lentitud en la regularización de las cooperativas, FUCVAM aclaró que casi el 50% de los núcleos que iniciaron la huelga por el 2% ya han vuelto al control estatal.

Se enfatizó que los retrasos administrativos no responden a la falta de voluntad, sino al esfuerzo militante: “Esos trámites no los hacen los funcionarios del Ministerio, los hacen trabajadores y trabajadoras que, después de trabajar 10 o 12 horas diarias, le dedican su tiempo libre en la oficina del salón comunal a revisar los papeles y organizar los subsidios. Eso no entra en la ecuación burocrática de los ministerios”.

A la par del logro del 2% de interés para todo el movimiento, se reafirmó la vigencia de la huelga de pagos que mantienen cerca de 30 cooperativas históricas por la deuda de los "colgamentos" originados tras la crisis de 2002. La Federación sostiene que es injusto cobrar deudas por subsidios unilaterales aplicados cuando las familias estaban en las ollas populares, e insiste en que el Estado debe dar una solución definitiva a esta situación.

Descentralización, impuesto a la riqueza y la lucha por la tierra

En el plano organizativo, FUCVAM reportó el funcionamiento de cinco zonales en Montevideo y el trabajo de fortalecimiento en las mesas del interior para profundizar la democracia de base en el territorio.

A nivel de la agenda nacional, la Federación ratificó su adhesión a la propuesta del movimiento popular de gravar con un 1% al patrimonio personal del 1% más rico de la población, unas 20 mil personas con un patrimonio superior al millón de dólares.

“Ese impuesto no es para hacer transferencias directas, es para combatir la pobreza infantil financiando viviendas, servicios de salud, centros educativos y centros CAIF. Si uno de cada cuatro niños crece en situaciones de vulnerabilidad sin los nutrientes y la estimulación necesaria en sus primeros tres años de vida, el pueblo perderá la capacidad crítica en el futuro. No podemos dejar de lado ese planteo”, se fundamentó. Asimismo, se llamó a erradicar la violencia machista y social que afecta a las compañeras cotidianamente.

Por último, se lanzó una fuerte denuncia respecto a la falta de políticas de suelo en el país, señalando la disolución de la cartera de tierras en Canelones durante el actual gobierno y destacando a Montevideo como el único ámbito con gestión histórica permanente, aunque saludando los avances de negociación logrados por las mesas departamentales de Maldonado y Salto.

Para llevar estos reclamos a la calle, la Asamblea cerró con una convocatoria abierta a todas las cooperativas a movilizarse en Canelones:

“Hay que seguir trabajando para la construcción cotidiana de nuestra Federación. Hay que trabajar para que este sábado 19 estemos en Canelones, llenemos esa plaza y que el reclamo por la tierra resuene en todo el país”.